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martes, 6 de abril de 2010

Confesión N° 5. ¿Por qué me dueles?

Me dueles, no sé si por Cobarde al no querer aceptarlo y aferrarme al pasado. Masoquista por recordarte cada momento del día con cada canción, cada paso, a cada respiro. Romántica porque te lo ganaste. Ilusa al pensar que pronto volverás, y mirando el tiempo pasar no te veo llegar. Nostálgica porque creé tantas escenas y el telón bajó antes de lo esperado.

M e  d u e l e s, porque no sabes luchar por lo que quieres… o en verdad nunca me quisiste y por eso no viste otra alternativa que hacer como si nada hubiese pasado. Diste la media vuelta y evadiste todo sin dar un adiós que creo me merecí. A veces hago recuento y caigo en la duda… ¿alguna vez te importe?, ¿verdaderamente me amaste?.. ¿Ya tenías pensando terminar… por qué nunca afrontarlo? 


Me dueles porque me aferro a encontrar una explicación coherente a todos los por qué del fin de esta función.


No sé por qué escribo todo esto, si ya todo está escrito, si ya todo está dicho… si ya todo lo he llorado… 
Si Y a  S e   H a  T e r m i n a d o !

martes, 23 de marzo de 2010

Corazón Minado. Declaratoria N° 2




Clausuré mis jardines
abandonados y secos
con cadenas podridas,
cementerios de mi vida
santuarios de moscas rendidas

Pero no para siempre,
cuándo el momento llegue
sólo hay que encontrar la llave
                                                                …del candado que me contiene

martes, 17 de noviembre de 2009

Corazón Minado. Declaratoria N° 1


Pero ¿Qué hay en un corazón minado?
Caricias y gemidos, regalos perdidos... escribe el poeta.
... lo peor de la soledad es que haga costra, andas vacante con los puños amargados...
de un momento a otro, el amor puede perder sabor. Nada puedes cambiar y tienes que volar, ves tus recuerdos caminar... Nos queda solo acostarnos y observar cómo se apagan algunas estrellas mientras se pierden otras.

Hay infiernos más densos en uno mismo que fuera de sí.
Aquí los descensos son inevitables y, a veces, muy constantes.



Así inicia el prólogo de Jaime López del tan místico libro escrito por Pacual Reyes. Un libro lleno de honestidad brutal, alcohol, sudor y lágrimas... Un libro escrito de tal forma que no tiene forma, con palabras que te dejan sin palabras, con despecho en el pecho, No hay mucho que decir de esta obra, simplemente que es un libro que tienen que tener en su biblioteca, especialmente si gustan de San Pascualito Rey, que al igual que en sus letras, este libro guarda en sus hojas tanto que los hará sufrir, sufrir, sufrir, que te llevará a la desesperación, a una alteración extrema del ánimo causada por la rabia, frustración y resentimiento... -Así es leer Corazón Minado-

martes, 13 de octubre de 2009

Acepto...

Hace unos minutos me encontraba leyendo una presentación de Power Point que me mandó mi maestra de Administración y Gestión, y es curioso... porque no suelo leer los correos que me mandan, exceptuando los de las maestras (notificaciones de sesiones o algo por el estilo), cuándo se que me mandarán algo importante, o cuándo me preguntan ¿Viste el e-mail que te mandé? o.0' jaja y corro a bandeja de entrada a leerlo!. Y menos las reproduzco o divulgo a mis contactos... Pero bueno siempre hay excepciones, como hoy!!.

El punto es que me encontré con una serie de cuestiones redactadas de una manera tan ... no lo se...!! diría Calamaro: "Honestidad Brutal", de cómo caemos en el conformismo ante la impotencia de no poder cambiar, de que nos manejen como marionetas, y en el peor de los casos, estar inmersos y no darnos cuenta de que estamos participando en "la cultura de la simulación" (diría la maestra Alejandra!)...:

Dentro del nuevo contrato social:

"Acepto que la idea de la felicidad se reduzca a la comodidad;
Acepto que el amor se reduzca al sexo ;
y acepto que la libertad se reduzca a la satisfacción de todos los deseos....
Porque esto es lo me repite la publicidad cada día. Es simple: cuanto más infeliz soy, más consumo"

[...]
Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en Occidente. Sé que mentener el miedo en nuestros espíritus sólo puede ser beneficioso para nosotros.

[...] Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos. Considerando que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en estos países que permiten hacer trabajar a niños en condiciones inhumanas y precarias. En nombre de los derechos humanos y del cuidadano, no tenemos derecho ejercer injerencia.

[...] Acepto la idea de que existen sólo dos posibilidades en la naturaleza, a saber: cazar o ser cazado, y si estamos dotados de una conciencia y de un lenguaje, ciertamente no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.

[...] Acepto considerar nuestro pasado como una como una continuación ininterrumpida de conflictos, de conspiraciones políticas y de voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo esto ya no existe porque estamos en el summum de nuestra evolución, y porque las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos, como lo oimos sin cesar en nuestros discursos políticos.

[...] Acepto sin discutir y considero como verdades todas las teorías propuestas para la explicación de los misterios de nuestros orígenes. Y acepto que la naturaleza haya podido dedicar milliones de años para crear a un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucciÓn de su propia especie en unos instantes.

Acepto la búsqueda del beneficio como fin supremo de la Humanidad y la acumulación de riqueza como realización de la vida humana.

Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces en los ríos y en nuestros océanos. Acepto el aumento de la polución industrial y la dispersión de venenos químicos y de elementos radiactivos en la naturaleza.

[...] Acepto esta situación, y supongo que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.

Acepto ser tratado como ganado porque definitivamente pienso que no valgo más.

ACEPTO NO PLANTEAR NINGUNA CUESTIÓN, CERRAR LOS OJOS SOBRE TODO ESTO Y NO FORMULAR NINGUNA OPOSICIÓN VERDADERA, PORQUE ESTOY DEMASIADO OCUPADO POR MI VIDA Y MIS PREOCUPACIONES.

INCLUSO ACEPTO DEFENDER A MUERTE ESTE CONTRATO SI USTED ME LO PIDE.

ACEPTO PUES, EN MI ALMA Y CONCIENCIA Y DEFINITIVAMENTE ESTA MATRIZ TRISTE QUE USTED COLOCA DELANTE DE MIS OJOS PARA ABSTENERME DE VER LA REALIDAD DE LAS COSAS.

Sé que todos ustedes actúan por mi bien y el de todos, y por eso les doy las gracias.

“Acepto” es un texto -publicado en 2003 para conmemorar el triste aniversario de los acontecimientos del 11 de septiembre- “altamente simbólico para la humanidad”. Este texto, que fue leído, entre otros, en la radio francesa NSEO.com , nos recuerda severamente el contrato social que aceptamos con prórroga. Un acuerdo tácito que firmamos cada mañana al despertar y simplemente no hacer nada . Algo más que una crítica social, en este breve texto se destacan los hechos resultantes de nuestra innegable predilección por la comodidad, la indiferencia y la marginación
.